“Desentierro el hacha de guerra y con mi pintura ataco de frente”

Uno de los últimos trabajos de De Pájaro a su regreso a Barcelona.
Uno de los últimos trabajos de De Pájaro a su regreso a Barcelona.

El artista extremeño Francisco de Pájaro, creador de “Art is trash”, ha respondido a las preguntas de Lemon y Coco, recién aterrizado de Londres. En la capital del Reino Unido sus obras, creadas a partir de desperdicios urbanos, han logrado un notable éxito durante el último medio año. Este ave de paso, como él mismo se califica, pasará unos meses en Barcelona al abrigo del frío para buscar un destino que lo reciba con “más calidez” que España en primavera.

– ¿Empezó en el mundo del arte utilizando la basura como materia prima o la idea surgió cuando ya había trabajado en otros soportes?

Llevo veinte años pintando y luchando con mis propias frustraciones buscando una identidad pictórica. Nunca antes había pintado en la calle y mucho menos en la basura. No es una idea planificada. Ha sido un acto casi involuntario, nace de la necesidad de expresarme por precariedad económica y laboral en ésos momentos. Pintar en la basura ha sido un descubrimiento para mí y un cambio en la manera de entender el arte. La calle me ha dado singularidad y carácter en mi pintura, algo de lo que antes carecía.

– Toda su obra tiene un marcado carácter social y reivindicativo ¿cree que ahora es más fácil llegar al gran público con este tipo de mensajes?

– No pinto temas sociales y políticos para atraer a la gente y mucho menos para que aplaudan. Lo único que hago es dar voz a los pensamientos de muchas personas que no pueden expresarse. Obviamente es mi criterio personal, mi opinión como ciudadano. Cuando uno es más joven, lo único que te interesa es divertirte e ignorar lo que pasa a tu alrededor, pero cuando vas madurando y te paras a observar lo que sucede en la sociedad en que vivimos, no puedes mirar hacia otro lado, y mucho menos resignarte por los acontecimientos abusivos en los que nos hacen vivir. Yo, a mi manera, desentierro el hacha de guerra contra todos aquellos abusadores y con mi pintura ataco de frente. Sin tapujos.

– Una de sus máximas es que «el arte es basura» ¿Cree que la basura que genera una sociedad la define? ¿Cómo calificaría la nuestra?

– Es imposible que una ciudad sea cívicamente limpia a todas horas. La cuestión del arte es muy personal y respetable. Cada persona tiene sus gustos y sus creencias. Para mí el arte auténtico es aquel que no se hace por dinero. Pienso en las antiguas civilizaciones que se expresaban de forma espiritual, acorde con la Naturaleza. El arte de hoy en día está totalmente prostituido y más aún nuestra sociedad.

– Los personajes que representa muestran necesidad, hastío, denuncian injusticias y generalmente tienden los brazos ¿qué buscan?

Buscan una forma de vida imposible. Una vida que ya existió hace muchos siglos atrás. El progreso, el capitalismo, son un cáncer galopante que sufre la humanidad. Desde muy pequeño me di cuenta de que yo no encajo aquí, vivo con disimulo en un mundo que detesto.

– ¿Improvisa sobre los elementos que encuentra en un escenario urbano o idea la composición para situarla después en un enclave concreto?

– Suelo ser fiel a la improvisación y a la inconciencia. Me parece mucho más arriesgado que salir con un plan. El arte hay que hacerlo sin miedo y no importa que esté bien hecho. Hay muchas personas que piensan que el arte tiene que ser todo hermosura y sensibilidad. Para mí el arte está en la vida, y en la vida, como en nosotros mismos, tenemos nuestras cosas bellas y también feas. Procuro plasmar las cosas que no queremos enseñar.

De Pájaro.

–¿Cuál es el desecho más extraño que ha encontrado? ¿Lo utilizó en alguno de sus trabajos?

– Todo lo que veo en la basura ya me parece extraño. Y deja de serlo en el momento que lo transformo.

– ¿Sobreviven sus obras al paso de los basureros? ¿Le gusta ver cómo reaccionan a sus montajes?

– Lo que hago termina cuando lo recoge el camión de la basura. Es como debe ser. No suelo quedarme en el lugar a ver que reacción tiene la gente. Pero sé que causa sorpresa, risas y desagrados. Es la intención.

– Entonces ¿no considera como una pérdida la vida efímera que tienen sus obras?

– No, ya lo superé hace muchos años. Al principio me costaba mucho dejar cosas en la calle. Era algo normal, mi sangre estaba infectada de codicia, de consumismo absurdo, trabajar como un esclavo para soñar amasar dinero. El dinero, es la peor droga que hay. Es el invento de destrucción masiva de nuestra sociedad en conjunto con la religión.

– La cámara de fotos es la primera en ver sus obras ¿es indispensable para que las podamos disfrutar tal y como las pensó?

– La cámara de fotos es el instrumento para saciar mi vanidad benévola. Recuerdo cuando salí las primeras veces a intervenir la basura, no quería hacer fotos. Quería que solo lo pudieran ver unos pocos. Fue como algo parecido al nacimiento del Punk, que nació y a los pocos meses murió. El arte es Basura murió en el momento en que decidí fotografiar y subir las fotos a internet. Lo que vemos ahora es un disfraz, un teatro, un entretenimiento pero me hace feliz hacerlo.

– ¿Ha estado un tiempo afincado en Londres planea «volar» a otras latitudes o se encuentra suficientemente cómodo como para convertirse en ave residente?

– Acabo de llegar a Barcelona otra vez. No me hubiese importado quedarme más tiempo en Londres, pero el clima no me ha dejado trabajar en la calle estos últimos meses. Mi idea es estar aquí hasta la primavera y viajar a otra ciudad importante. Soy un ave migratoria que busca los lugares cálidos, o un indígena nómada que necesita tierras calientes para llenarse y vaciarse.

– ¿Considera que su concepto de arte está infravalorado en España y ha salido como muchos jóvenes a buscar oportunidades? ¿Contempla la posibilidad de regresar?

– Bueno…yo personalmente creo que lo tengo bastante difícil aquí en España. Pensando en las instituciones, dudo que les interese mucho mi manera de expresarme. Por la mentalidad conservadora e ignorancia provinciana de nuestros representantes políticos, no creo que se atrevan a anunciar en sus medios manipulados que El Arte es Basura. En verdad, no los necesito para crecer. Soy consciente de que mi futuro artístico está fuera. En Londres he estado siete meses y me han sucedido muchas más cosas que estar aquí interviniendo la calle durante tres años. En Londres, me han hecho sentir artista y me han tratado muy bien, incluso las autoridades. Aquí, para que te hagas una idea, soy tratado como un incívico o un delincuente común, igual que un carterista. Lo único que se asemeja a todas las ciudades que he ido, que no son muchas, es la buena aceptación de la gente. Por lo general, la gente quiere ver cosas distintas, cosas que les alegre por unos instantes, que les haga pensar. La mejor obra de arte que he visto en mi vida está en la sonrisa de la gente. Es lo que me motiva a salir todos los días.